Hablamos con Chusa Martín, una de las socias fundadoras de Entrecajas Producciones Teatrales, que también fue directora adjunta de la CNTC y codirectora del Festival de Mérida
Entrevista realizada por Beatriz López
Retrato fotográfico de Geraldine Leloutre
¿Cómo llegaste a este oficio? ¿Cómo se te dio la oportunidad de empezar a trabajar en la producción teatral?
Yo hice la RESAD con 17 años y no con la intención de ser actriz, porque a mí lo que me gustaba era dirigir. Pero en ese momento no había especialidad. Al llegar al tercer curso, un profesor de la escuela me cogió para ser su ayudante y llevar a cabo la producción de mi promoción, encontrar recursos y demás. Y ahí empezó esta historia. Esa fue la primera producción que hice en mi vida.

Al cabo del tiempo, cuando terminé la RESAD, y como la interpretación no me atraía mucho, volví a mis orígenes. Yo vengo del mundo del deporte. He hecho deporte toda mi vida, volví a competir en la alta competición y decidí presentarme a unas oposiciones de mi deporte. Conseguí la plaza número uno tanto en el Ayuntamiento de Coslada como en el de Madrid. Trabajaba media jornada en Madrid y por la tarde jornada completa en Coslada, como contratada laboral fija.
Y un día, porque seguía yendo mucho al teatro, me encontré con un compañero de la escuela, Miguel Ángel Alcántara, que había montado una productora de teatro, Calenda. Me propuso trabajar con ellos. Me dijo: «Vente a Salamanca a ver una producción que acabamos de estrenar de David Mamet y conoces a los actores». En aquel momento estaba de baja porque me había lesionado. Y nos fuimos a Salamanca, Susana Rubio (mi socia) y yo. Susana y yo nos conocemos desde que tenemos 18 años ella y yo 20. Empecé de gerente de compañía con Calenda en Madrid cuando entraron con el Búfalo americano en el Teatro Alfil.
Tuve que tomar la primera decisión más grande de mi vida: dejar dos empleos públicos fijos (porque yo entonces era cuasi funcionaria) y dedicarme al teatro. Estuve cinco años en Calenda, haciendo de todo, distribución, gerencias, producciones ejecutivas, ayudantías, de todo. Aprendí todo.
Susana también colaboraba de vez en cuando llevando la contabilidad de las producciones de Calenda. Cuando Calenda cerró y después de trabajar un par de años haciendo producciones ejecutivas para otras empresas, Susana y yo pensamos: «¿Y si montamos nuestra empresa de producción y distribución?». Y nos tiramos a la piscina… En el año 1994 montamos Entrecajas y ya han pasado 32 años sin parar desde entonces.
¿Cómo consideras que es de importante realizar un buen diseño de producción y una ejecución adecuada para poder lograr el resultado que quieres?
El diseño de producción para mí tiene una enorme importancia. Un buen diseño de producción y una ejecución adecuada son fundamentales para que una obra de teatro logre transmitir el mensaje y las emociones que pretende, además de permitirte recuperar tu inversión y ganar…, ganar para volver a invertir en tus siguientes proyectos.
Producir es complicado, pero distribuir, que es además imprescindible para la supervivencia de cualquier compañía, es aún peor. Ese es el verdadero horror de esta profesión. Y si no haces un buen diseño de producción, si no te preparas y no tienes desde el principio, por ejemplo, en la cabeza la gira que quieres o que puedes hacer con ese espectáculo, no tienes nada.
Los primeros presupuestos de producción requieren muchísimo trabajo. Porque además estás siempre trabajando para el futuro: actores posibles, creativos posibles, escenografía, iluminación, vestuario, utilería, sonido, equipo técnico, etc., además de todo lo relacionado con la futura distribución.
Un diseño de producción comienza con muchas reuniones, la más importante es con el director o la directora. Ellos son los que te van a marcar todo, desde el tipo de actores con los que quieren trabajar, el tipo de escenografía que ven, si lo quieren enfocar para según qué público, etc.
Lo importante es que artísticamente sepas del espectáculo todo, porque eso es lo que vas a utilizar como base para hacer tu diseño de producción. Y eso te lo da el director.
En esas entrevistas primeras con el director es donde hay que plantearse: «¿Qué queremos hacer?, ¿qué queremos contar?». Es la palabra clave. «¿Qué es lo que quieres contar con este espectáculo?». Por lo menos, para mí. Y eso más tarde se traduce mágicamente a cifras para conocer la realidad y las verdaderas posibilidades.
Ahora bien, aunque hagas un gran diseño de producción, ya sabemos que en teatro 2+2 casi nunca son 4. La producción se podría definir como horarios infinitos, urgencias constantes y disponibilidad total, y eso te produce un agotamiento que no te puedes imaginar. Durante los primeros 20 años no recuerdo haber tenido vacaciones.
Desde que empezaron los teléfonos móviles, estamos operativas 24/7. Y no te digo ya cuando comienzan las giras. Porque el teatro está hecho de una materia muy delicada. Trabajas con seres humanos como en cualquier profesión, pero los actores son muy especiales, los directores son muy especiales, los creativos son muy especiales, los técnicos son muy especiales. Aquí no se salva nadie…
“Casi todos los espectáculos son sueños. Primero se sueñan. Y cuando los ves hechos realidad, lo que sientes es la felicidad de ver cumplido un sueño. Un sueño compartido”
¿Y tú cómo describirías la sensación, el sentimiento, que a ti te aporta tu labor como productora y distribuidora de espectáculos?
Casi todos los espectáculos son sueños. Primero se sueñan. Y cuando los ves hechos realidad, lo que sientes es la felicidad de ver cumplido un sueño. Un sueño compartido, además, no tú sola, sino con un equipo. Alguien dijo que «se vive como se sueña, solo». El teatro y producir teatro te da la oportunidad de «vivir y soñar en compañía». Por eso describiría la sensación, como un sueño cumplido y una satisfacción muy grande.
¿Has notado algún cambio en la dinámica actual en el mundo de la producción respecto a la de hace años?
Pues… me da un poco de vergüenza decirlo, pero te diría que en lo esencial no mucho. Este trabajo ha sido y es tan personal. Depende tanto de ti y de las relaciones que tienes con todo y con todos. La producción se basa en relaciones: con actores, creativos, directores, técnicos, programadores, teatros…
La forma de afrontar la producción teatral sí ha cambiado. Sobre todo, ha cambiado la preproducción, los tiempos. La incorporación de nuevas tecnologías ha transformado sobre todo la planificación, no la producción en sí.
Ahora necesitas muchísimo más tiempo; le tienes que dedicar muchísimo más tiempo a lo que es la preproducción. Antes podías comenzar una producción con cuatro o cinco meses de antelación. Ahora tienes que empezar un año o año y medio antes, como mínimo. Especialmente, han cambiado los tiempos de la distribución, es decir, hoy todos los grandes teatros, y los no tan grandes, programan casi todos con un año de anticipación.
Para hacerlo bien, realmente debes comenzar con una producción dos años antes de su estreno. Y eso dificulta muchísimo todo, fundamentalmente el compromiso de los actores, que no saben qué van a hacer dentro de dos años, ni la disponibilidad que van a tener. Con directores, creativos y autores no pasa tanto, pero ahora cerrar un reparto resulta muy muy difícil; porque incluso cuando lo tienes cerrado con cartas de compromiso, contratos, etc., en el camino puede pasar cualquier cosa y vivir así es un horror.
“Las mujeres aportamos una sensibilidad especial para atender a los pequeños detalles”.
¿Qué crees que aporta tu condición de mujer a la profesión?
Yo creo que las mujeres vivimos casi todas las cosas de otra manera. Considero que mayoritariamente las mujeres ponemos más el corazón en lo que hacemos. Normalmente escuchamos y empatizamos muy bien. Nuestra forma de ver todo en la vida, y también el teatro, es un poco distinta. Probablemente aportamos una sensibilidad especial para atender a los pequeños detalles.
En Entrecajas nos encontramos muy a gusto trabajando con mujeres. De hecho, en esta empresa siempre hemos sido y somos todas mujeres. Hemos tenido, por supuesto, colaboradores hombres, la diversidad de miradas es además de necesaria un valor añadido, pero el personal fijo siempre han sido mujeres, porque nos entendemos muy bien, hablamos el mismo lenguaje, no pierdes el tiempo en escuchar algún que otro micromachismo, ni tonterías. Puede sonar fatal y parecer que las mujeres somos muy buenas en todo y los hombres, pobrecitos, no. Eso ni lo pienso ni es verdad. Pero sí es verdad que en nosotras hay una parte de corazón, que no podemos evitar poner para sacar adelante a veces situaciones imposibles.
Por otro lado, como productora mujer, si eres firme puedes ser una productora difícil o una productora complicada. Y si eres conciliadora, pues resulta que puedes llegar a parecer tonta, poco líder. Fácil, lo que se dice fácil, no es….
¿Recuerdas con qué primer espectáculo fuiste a La Abadía?
El primer espectáculo que tuvimos en La Abadía fue Intensamente azules, de Juan Mayorga. Hemos estado en tres ocasiones. Las más recientes fueron Cortázar en juego y Viejos tiempos.
Me gustaría que pudieras destacar un espectáculo que ocupe un lugar especial para ti y por qué.
Te diría muchísimos…, pero si me pides destacar uno sería La avería, que dirigió Blanca Portillo, seguramente una de las producciones privadas más caras que se hayan hecho en la historia del teatro privado. Fue una coproducción de Avance Producciones, que es la empresa de Blanca, y Entrecajas. Supuso un enorme esfuerzo sacarlo adelante, sin ayudas de ningún teatro público, sin ayudas de nadie, y partiendo solo de la maravillosa locura y sobre todo de la generosidad (no solo económica) y la genialidad de Blanca, que nos trajo un proyecto maravilloso de solo diez páginas; inicialmente era un cuentito chiquitito de Dürrenmatt. Se presentó con La avería y dos años y pico después levantamos la producción.
Para ti, ¿cuál es la diferencia entre la producción y la producción ejecutiva?
Producción, para mí, es quien aporta, provee o busca los recursos económicos. El que pone el dinero. Y la producción ejecutiva es la persona que gestiona el presupuesto, negocia los contratos con creativos, con técnicos, con actores, con los talleres de escenografía, vestuario, etc.; lo negocia todo. Es la mano derecha del productor. A veces puede ser la propia productora que pone el dinero quien hace la ejecutiva, otras no. O puede ser alguien contratado.
La dirección de producción que es un perfil más operativo y técnico en otras artes, en el teatro y en nuestro caso muchas veces tiene que ver con las personas que deciden cómo se va a gastar ese dinero.
En España, no hay dinero para tener tantas personas en producción, y normalmente, cuando se dice «producción ejecutiva» se incluye la dirección de producción. Luego también hay coordinadores artísticos de producción, coordinadores de producción… en fin. Pero en el ámbito de la producción, para mí los estamentos serían esos: Productor/a, Productor/a ejecutivo/a y Director/a de producción.
Página web de Entrecajas.
EXPOSICIÓN ILUSIÓN Y RIESGO. PRODUCTORAS DE TEATRO

A partir del 5 de junio
Comisario de la exposición: Ronald Brouwer
Entrevistas: Beatriz López
Horario: de martes a domingo
De 17:30 a 19:00 h y a la salida de los espectáculos
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