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Carmen Laforet y Elena Fortún: una relación por cartas, más allá de la escritura

'Cartas vivas', un espectáculo de Paula Paz, a partir del epistolario 'De Corazón y Alma". Del 26 de enero al 5 de febrero

Por dificultades en el último momento para adquirir billetes, llegué a Barcelona a medianoche, en un tren distinto del que había anunciado y no me esperaba nadie”, así comienzan las páginas de Nada, la novela con la que una joven Carmen Laforet se alza con el Premio Nadal en 1945. Nadie esperaba a su protagonista en aquella estación de Barcelona y nadie esperaba a Laforet en una España triste, atravesada por la sombra de una posguerra. Fue una sorpresa para la misma escritora, el éxito le llegaba de la nada, de forma inesperada. A miles de kilómetros de España, en Buenos Aires, el exilio acogía a Elena Fortún, que escribiría Celia, institutriz en América, después de que escribiera su libro prohibido Celia en la revolución: “Yo me había figurado las revoluciones con muchedumbres aullando por las calles. Aquí hay silencio, polvo, suciedad, calor y hombres que ocupan el tranvía con fusiles al hombro.” 

Estas dos escritoras españolas comenzaron una relación por cartas. Se escribían sus inquietudes, sus miedos, sus anhelos. ¿Cuándo se dio la primera carta y por qué? ¿Qué hizo que una escribiera a la otra? ¿Qué unía a estas mujeres de distintas edades? ¿Qué interés se tenían, cuando una centraba su escritura en un personaje infantil y la otra buscaba nuevas formas narrativas que respondieran a su complejo mundo interior? La admiración. Estas dos escritoras se admiraban profundamente: “Desde que yo tenía siete años y empezó Celia a publicarse en blanco y negro (…) he tenido la costumbre de hablar contigo a solas y hacerte mis confidencias. Eres mi amiga de la infancia”. Laforet sí encontró un referente en otra mujer escritora, “la Fortún”. Y Elena Fortún encontró una amiga. Comienza así una larga relación de amistad que va sin duda más allá de la escritura.

Saldar una deuda con nuestras escritoras.

La motivación fundamental de este montaje es volver a sacarlas a la luz”, afirma Paula Paz. “No están en la posición que les corresponde, dentro del canon literario de nuestro país. Ni tienen el reconocimiento que merecen. Hay que darles voz y visibilizar tanto su obra, como su escritura y su vida. Es un homenaje y una forma de saldar una deuda que tenemos con ellas”, concluye.

El epistolario comienza con una Carmen Laforet en plena crisis creativa cuando está trabajando en su segunda novela, al tiempo que tiene que enfrentarse muy joven a la vida matrimonial y a la maternidad. En ese momento, Elena Fortún, desde el exilio al principio y luego desde España tras el suicidio de su marido, se convierte en su mentora y amiga. Pero, ¿cómo podríamos definir la relación que las unía? “Es difícil poder etiquetar la relación que mantenían ambas mujeres. El cariño y admiración que se profesaban es indudable y lo vemos claramente en sus cartas”, afirma Paula Paz.  Es cierto que Elena Fortún, en una novela autobiográfica que ella misma quiso destruir pero que ha sido recientemente publicada, Oculto Sendero, habla de identidad y género, pero también es conocida su alta espiritualidad y religiosidad. Quizás, esto hace aún más interesante la relación platónica epistolar que ambas mantenían, que va más allá de posibles etiquetas innecesarias.

Crear una obra de teatro con las cartas como único material dramático es el “reto mayor” de este montaje de Cartas Vivas que presenta un formato escénico singular y fascinante. “Quería que las palabras de Carmen y Elena cobraran vida. Que esas palabras se levantaran del papel y nos abrieran una ventana a sus habitaciones, a sus universos, que se acaban encontrando”, explica la directora española afincada en Londres, “lo complicado era poner en escena ese espacio en el que estas mujeres se encuentran, porque no se encuentran en un lugar físico, se encuentran en ese espacio abstracto que es el intercambio de las cartas y, por tanto, de sus ideas, sus vivencias y sus anhelos”.

 

Cartas Vivas: investigación, divulgación y creación.

Cartas Vivas es una producción del Cervantes Theatre de Londres, primer y único teatro de la capital británica dedicado a la promoción de la cultura española, nace dentro del marco homónimo apoyado por la Fundación Banco Santander, comprometida con el rescate literario, y la Universidad de Exeter liderado  por su catedrática Nuria Capdevilla. Cartasvivas.org recupera la voz de autoras y pensadoras del siglo XX, pioneras en su época, fundiendo cine, teatro, literatura y educación.

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