Dirección artística y coreografía Christian Spuck
Una producción del Theaterhaus Stuttgart en coproducción
con el Grand Théâtre de Luxembourg
Ficha
artística
El encuentro de dos bailarines muy dispares.
Más que una revista bailada sobre la pérdida
de la realidad
Este espectáculo de “varietés” bailado,
inspirado en el “Don Quixote” de Cervantes,
lleva al público a adentrarse en un mundo cerrado
de memorias y anhelos. Egon y Eric, un hombre maduro
y su joven compañero, viven una relación
de conveniencia absurda y trágica de la cual no
pueden escapar. Su rutina cotidiana y ritualizada consiste
en refugiarse en aventuras ya pasadas y en el intento
inútil de huir del presente. Sólo la bella
Dulcinea les hechiza una y otra vez. Melancólicos,
impresentables, divertidos hasta el extremo de hacer
llorar, Egon Madsen y Eric Gauthier dan vida a una pareja
desigual en la que cada uno utiliza al otro como oyente
y partícipe de sus propias fantasías. El
coreógrafo Christian Spuck se ha inspirado en
dos bailarines excepcionales, a los que rinde tributo,
a ellos y a dos generaciones de la danza, que ya ha encandilado
a un sinfín de espectadores.
Percepciones individuales
del mundo y el deseo de realizar los propios sueños vertebran esta revista
tragicómica, inspirada en la novela de Miguel
de Cervantes, Don Quijote. Siguiendo no tanto la trama
sino el tono del famoso libro, Don Q. nos presenta
a un señor que está envejeciendo y a
su joven compañero, atrapados los dos en una
relación de conveniencia trágica. Acompañados
por canciones sobre “sus infortunios en el amor”,
los dos hombres escenifican episodios de su pasado
y entrelazan fantasías dónde se convierten
en héroes, amantes perfectos o en un caballero
y su escudero; pero siguen tan atrapados en la memoria
y en su mundo imaginario, que incluso un acto tan sencillo
como, por ejemplo, atar los lazos de los zapatos, se
convierte en una lucha contra los molinos. Las necesidades
y las vanidades, los deseos y los sueños de
este dúo masculino - que son alternativamente
payasos y héroes trágicos del teatro
del absurdo – dan forma a los episodios que conducen
a “una revista, no siempre bailada, sobre la
pérdida de la realidad.”