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Temporada 07/08 Compañía
invitada |
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Aiguardent |
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Creación, interpretación y dirección Marta
Carrasco | Dirección
teatral Pep Bou y Ariel
García
Valdés |
Pep Bou Produccions / Centre Cultural de Sant Cugat
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La
escenificación de una despedida |
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Premio Max a la Mejor
Interpretación
Femenina de Danza
Premio Max a la Mejor Coreografía
Premio de la Crítica de Barcelona
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Cuando en 1995 Marta Carrasco decidió dejar
los trabajos corales, dar el salto y crear un espectáculo
unipersonal que ella misma interpretaría y coreografiaría,
en ningún momento pensó que doce años
después seguiría metiéndose en la
piel de esa mujer sola, al límite del abismo,
que encuentra en el alcohol el único refugio para
sus angustias.
Aquel espectáculo se llamó Aiguardent y
consiguió abrir nuevos caminos para la síntesis
del teatro y la danza en nuestro país. Albert
Torre, director de la revista Escena, escribió: “El
espectador de danza hallará en Aiguardent un riguroso
trabajo teatral mientras que el aficionado al teatro
se encontrará con un espectáculo de danza
sin concesiones. Ambos degustarán la cosecha reservada
del mejor aguardiente en un mismo espectáculo.”
El éxito incontestable del espectáculo
confirmó a Marta Carrasco como uno de los talentos
emergentes a los que vigilar de cerca. Y no defraudó.
Blanc d’ombra. Recordant Camille Claudel (1998),
Mira’m (2000), Eterno? Això sí que
no! (2003), Ga-gà (2005) y J’arrive...!
(2006) han recibido innumerables premios de la crítica,
Butaca, Max, Ciutat de Barcelona... Y el Premi Nacional
de Dansa de la Generalitat de Catalunya en reconocimiento
a la trayectoria de su creadora.
Y sin embargo, durante todo este tiempo y a pesar del éxito
de sus nuevas creaciones, Aiguardent no ha dejado de
representarse periódicamente ni de cosechar éxitos
ininterrumpidos. El espectáculo ha crecido y ha
evolucionado, se ha hecho más preciso. Y su protagonista
ha llegado a un punto de control tan absoluto que se
permite jugar con él, retorcerlo y matizarlo hasta
crear un espectáculo diferente cada noche.
Y es ahora, justo en este momento, cuando Aiguardent deja de existir para siempre. Las diez funciones en La
Abadía serán la última oportunidad
de saborear este aguardiente, madurado en barrica, al
que Marta Carrasco dice adiós con mucho cariño
y algo de nostalgia pero convencida de que es el broche
perfecto, un punto y seguido en su trayectoria profesional.
Empieza ahora una etapa de búsqueda, de exploración
de nuevos caminos artísticos hasta ahora intransitados.
Reinventarse y realimentarse sin abandonar la esencia
de su arte, su propia y peculiar idiosincrasia, y por
supuesto sin abandonar los escenarios que siguen siendo
hoy por hoy su hábitat natural.
Mientras esperamos el nacimiento de nuevos proyectos
que ya se están gestando, despidamos como se merece
al primogénito, el origen de todo esto, ese viaje
por la soledad humana, dominado por la rabia y la inocencia,
que es Aiguardent. |
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